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Gran cierre de la Feria de Boyé

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POR MANUEL PAREDÓN FOTOS SIXTO PICONES Noticias La 18ª Feria de la Barbacoa y el Pulque de la risueña comunidad de Boyé, Cadereyta, recibió más de 10 mil visitantes que dejaron una derrama económica superior a 30 millones de pesos.

El inconfundible aroma del tradicional platillo y bebida mexicana, se olfateaba desde que se avistaban los primeros comederos al aire libre en uno y otro lado del moderno boulevard que conduce a la comunidad.

En uno y otro lugar, los hornos humeaban dejando al descubierto el delicioso manjar a base de borrego cobijado por verduzcas y medio tatemadas pencas de maguey que le dan el toque final.

No podían faltar, el apetitoso montalayo, las tortillas hechas a mano, la salsa borracha preparada con pulque.

El kilo surtido, pero bien despachado, 400 pesos; el taco no tan generoso, 27 pesos; el litro de pulque hasta 25 pesos; el curado de piñón, o de otras frutas, ni se diga lo que costaba.

Aparte de los comederos con estacionamiento propio, los lugareños ofrecen el suculento manjar en sus propias casas con mesas bien dispuestas y al fondo, se veía el humeante horno y esas estufas rústicas para el cocimiento de las tortillas en comal de barro.

En algunos de los lugares, aparte del pulque, ofrecían café de olla endulzado con piloncillo.

Desde la entrada de la población, que parece no haber dormido durante los últimos 5 días de feria, la calle principal atascada de puestos y más puestos, cerca de 500 que ofrecían de todo lo habido y por haber, más los ambulantes.

Desde luego que no podían faltar los merolicos que ofrecían remedios que lo curaban todo y desde luego, los panderos de Acámbaro.

En el jardín principal, los juegos mecánicos, el templo consagrado a San Antonio de Padua, santo patrono del lugar, recibía verdaderos ríos de sus devotos que con premura se persignaban y rezaban alguna oración.

Se trató de entrevistar a más de uno de los barbacoyeros, pero se disculpaban, no se daban abasto para atender los pedidos de los comensales.

Tampoco fue posible localizar al presidente municipal de Cadereyta o al delegado municipal de Boyé.

Por ningún lado se les encontró.

Se dijo que el alcalde ni siquiera asistió a la coronación de la reina de la Feria Paola I que abrió el bailazo.

Afortunadamente, en las inmediaciones de las oficinas municipales del lugar, se encontró a Saúl Rosales, auxiliar del delegado.

Compartió que esta fue la 18ª.

Feria de la Barbacoa y el Pulque empezó el pasado miércoles y terminó ayer.

Dijo que a iniciativa del pueblo, comenzó la feria que antes era muy sencilla y con el paso de los años se fue engrandeciendo hasta nuestros días.

Dijo que la barbacoa es la principal fuente de ingresos de los 4 mil pobladores.

Los domingos reciben el mayor número de visitantes de muchas partes, incluso desde la Ciudad de México, que la consideran como la mejor.

Pero entre semana, se puede encontrar fresquecita en algunas de las casas.

Calcula que alrededor de 100 personas se dedican de lleno a esta actividad.

Informó que en la llamada plaza de la barbacoa, participaron 25 productores y otros 20 en sus domicilios particulares, que además reciben a sus familiares.

Haciendo cuentas, calculó que durante las fiestas sacrificaron 5 mil borregos y más de mil litros de pulque que produjo la gente de la región, experta en curarlos de piñón llamado “chamaquero”, guayaba, nuez café y por supuesto de tuna.

La barbacoa y el pulque también lo “exportan” a otras poblaciones.

Y es que algunos lugareños diseñaron un horno móvil para llevar la barbacoa a otras partes y a concursos gastronómicos, lograron algunos reconocimientos por su inigualable calidad.

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